Archivo para noviembre, 2009

MERCANCÍA

Posted in Marx, mercancía, valor de cambio, valor de uso on 9 noviembre 2009 by haciaelcapital

Clase 5 nov. 2009 según los apuntes de Eladio Chinea (revisado por el profesor)

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  1. 1.      La mercancía como comienzo

El primer capítulo de El Capital se titula “la mercancía”. Ese comienzo, precisamente ese comienzo, requiere una explicación.

Marx nos hizo saber  ya: que el libro tiene por objeto “el modo de producción capitalista y las relaciones de producción e intercambio a él correspondientes”; que se propone “sacar a la luz la ley económica que rige el movimiento de la sociedad moderna”.  Pero, la necesidad de un trabajo de ilustración –“sacar a la luz”- indica que esa ley se encuentra oculta. Marx plantea el acceso a eso encubierto, por así decirlo, “intentio obliqua”-. No a través de una exposición directa de esa ley, sino de un proceso de ir ganándola por medio de la ciencia más refinada que se ha dado a sí misma esa “sociedad moderna”: la economía política. Así, el medio teórico para el desvelamiento de aquella ley se concibe como: crítica de la economía política.

En la carta a Lassalle de 22 de febrero de 1858, Marx expuso la idea de esa crítica del modo siguiente: “El trabajo [Kapital] de que se trata es, en primer lugar, la crítica de las categorías económica o bien, if you like, el sistema de la economía burguesa presentado en forma crítica. Es un cuadro del sistema y, a la vez, la crítica del mismo a través de su propia exposición”.

Habría mucho que pensar aquí sobre la conexión con Hegel –en especial con la Lógica-, y la cuestión de la dialéctica materialista…. Lo primordial ahora es quedarse con el programa de trabajo que se propone: una exposición crítico-sistemática de la economía política a través de sus categorías fundamentales.

Pues bien, la categoría con la se comienza es “mercancía”. Marx no explica de forma concluyente por qué ese comienzo –al final del camino de El Capital, quebrado e interrumpido, se llega a entender –dice el profesor- que no podría haber sido otro el comienzo. Hay una fuerza conclusiva “a tergo” que justifica la necesidad de ese comienzo, -el profesor nos pide que le creamos si queremos. Es un problema que queda de todos modos abierto a interpretaciones posteriores.

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